Ensalada de jamón y foie

¡Hola de nuevo! Después de este amplio parón por estudios y obligaciones varias, volvemos con las pilas recargadas de la mitad del verano, y aún nos queda otra mitad para recargarlas ¡aún más!

Hoy os traigo una comida de aprovechamiento, supongo que muchos lo sabéis, pero ésto es utilizar las sobras o cosas sueltas que tengas en la nevera para hacer una comida, y como en esta época no apetece otra cosa, en mi caso voy a hacer una ensalada.

Hace poco fueron nuestros cumpleaños (cumplimos los años días muy cerca las 3), hicimos una comida familiar y, aunque no calculamos del todo mal, os podéis imaginar la cantidad de sobras que tuvimos por eso de: ¡mejor que sobre a que falte! Y como me termino saturando de comer sobras durante los días siguientes, las cocino de formas diferentes para no cansarme.

Utilicé las sobras de los ingredientes de una ensalada: lechuga, tomate, cebolla… lo típico; el jamón ibérico y el foie. Y sí, meter el jamón ibérico y el foie en una ensalada puede ser un poco pecado, pero es que llega un momento que me salen por las orejas si los como siempre igual, soy de esas personas que no puedo comer lo mismo 3 días seguidos, necesito variar un poco.

 

Ingredientes

Para 1 persona:
100 g de lechugas variadas, media bolsa más o menos
1 tomate kumato
10 g de cebolla
50 g de aceitunas rellenas de anchoa, una lata pequeña
50 g de jamón ibérico
2 rodajas de foie de pato
Sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre de módena

 

Utensilios

Ensaladera
Tabla para cortar
Cuchillo
Tijeras

Paso a paso

1. En la ensaladera ponemos la lechuga, que es lo único que no tenemos que cortar ni hacer nada con ella.
2. Escurrimos las aceitunas para quitarlas el líquido y las añadimos a la ensaladera. Reconozco que nunca llegan los 50 g de aceitunas al final de la receta, porque mientras sigo preparando la ensalada voy picando alguna, ¿vosotr@s también lo hacéis?
3. Cortamos el tomate en cuadraditos, obviamente esto es un capricho mío, los podéis cortar con la forma que queráis; y a la ensaladera.
4. Picamos la cebolla pequeñita. Yo echo poca porque ya son muchos sabores fuertes juntos, pero podéis añadir más si lo preferís; y la añadimos al resto de la ensalada.
5. Cortamos el jamón ibérico en trozos del tamaño de la yema del pulgar, que aunque cuando te lo cortan en la charcutería no lo hacen muy grande, para la ensalada lo es demasiado.
6. Troceamos el foie en cachitos pequeños, y a la ensaladera tanto éste como el jamón.
7. Aliñamos nuestra ensalada con un puñado de sal, un chorro de aceite y otro de vinagre de módena. No le echéis demasiado aceite ni vinagre porque, como ya os he dicho, son sabores muy fuertes y no necesitan mucho aliño.

Un consejito: podéis modificar la receta quitando y/o añadiendo ingredientes que os puedan pegar entre sí, o cambiar el vinagre de módena por otro que os guste más.

Espero que con estos calores os guste esta ensalada fresquita y algo diferente y que disfrutéis mucho del verano ¡¡Felices vacaciones!!

 

 

 

Bizcocho 123

Supongo que muchos ya conoceréis el bizcocho 123, sencillo y delicioso. La receta usa como medidor un vaso de yogur, pero se puede usar cualquier otro recipiente mientras se mantengan las proporciones. A mi chico le gustaba mucho preparar este bizcocho, así que tenemos guardado un vaso vacío de yogur para poder repetirla siempre que queramos, jejeje.

En esta entrada además de explicar esta clásica receta, os voy a poner la versión baja en histamina. Como ha dicho mi hermana mayor, ahora tenemos que adaptar la alimentación familiar a un nuevo tipo de cocina, así que estamos experimentando entre todas. La primera adaptación de este bizcocho la hizo mi madre y le quedó deliciosa. Sin embargo, ésta es mi propia adaptación de una receta sencilla sin que suponga ningún tipo de complicación adicional. ¡¡Espero que la disfrutéis tanto como nosotras!!

Ingredientes

Receta clásica: Receta baja en histamina:
1 yogur natural 1 vaso de yogur de bebida vegetal, yo utilicé bebida de soja
1 vaso de yogur de aceite de oliva suave 0’4º 1 vaso de yogur de aceite de oliva suave 0’4º
2 vasos de yogur de azúcar 2 vasos de yogur de azúcar
3 vasos de yogur de harina de trigo de repostería o de harina de espelta 3 vasos de yogur de harina de trigo de repostería o de harina de espelta. Si además se quiere hacer sin gluten, en su lugar se usan 2 vasos de yogur de harina de arroz y 1 de maicena
1 sobre de levadura química de repostería 1 sobre de levadura química de repostería
La ralladura de la cáscara de medio limón (opcional) La ralladura de la cáscara de medio limón (opcional)
3 huevos 3 yemas de huevos
Un poco de margarina o aceite para engrasar el molde Un poco de margarina o aceite para engrasar el molde

Utensilios

Vaso de yogur u otro recipiente que sirva de medidor
Bol grande
Bol pequeño
Colador
Rallador
Cuchara de madera
Batidora eléctrica o manual con varilla
Molde para el bizcocho
Papel de aluminio (opcional)
Brocha de silicona
Aguja o cuchillo para pinchar el bizcocho

Paso a paso

1.  Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 180ºC.
2. En el bol grande añadimos el azúcar y la levadura y tamizamos la harina utilizando el colador. Rallamos medio limón, lo añadimos y mezclamos un poco con la cuchara.
3. Añadimos los huevos tal cual o bien sólo las yemas. Para separar las yemas yo usé un bol a parte para ir separando y añadiéndolas una a una.
4. Incorporamos el aceite y el yogur o bebida vegetal y batimos hasta que la masa quede uniforme.
5. Untamos el molde con mantequilla o bien con aceite ayudándonos con un pincel. No es necesario, pero previamente, yo además envolví el molde con papel de aluminio, así se puede desmoldar fácilmente una vez horneado.
6. Volcamos la masa en el molde y lo introducimos al horno durante unos 30 minutos en total. Sin embargo, os recomiendo que a la mitad de la cocción miréis cómo de dorado está el bizcocho, sobretodo si sólo habéis usado las yemas de los huevos. Si veis que ya está muy dorado es mejor que lo tapéis con un trozo de papel de aluminio o especial para horno, simplemente puede ponerse por encima. ¡Muy importante! No saquéis el bizcocho del horno para taparlo o se bajará la masa al estar todavía crudo.
7. Para comprobar si está bien hecho por dentro, lo pincharemos con un cuchillo. Si éste sale manchado, lo dejaremos otros 5 minutos, tras los cuales volveremos a pinchar.
8. Para desmoldar el bizcocho es conveniente esperar a que se haya enfriado y separar primero el bizcocho de las paredes con ayuda de un cuchillo e intentando no rallar la superficie del molde.

Una vez se haya enfriado totalmente puedes decorarlo a tu gusto o simplemente comértelo tal cual!!

Ensalada de lentejas

Siento muchísimo el retraso en publicar mi receta. ¡Menudo desastre! Quizá esta receta apetecía más en verano que ahora mismo, pero una buena ensalada es aconsejable durante todo el año. Además se tarda poquísimo en hacerla. 🙂

Como podréis ver, a partir de ahora siempre pondré en las recetas cómo transformarla en una receta baja en histamina, ya que en casa tenemos que seguir una dieta baja en histamina. Os pongo el enlace a la página de mi nutricionista para que os informéis un poquito sobre el tema si os pica la curiosidad. Es ADDietistas (Adriana Duelo) y son súper profesionales y muy muy agradables.

Ingredientes

Para 4 personas (o menos si lo tomas de plato único):
1 bote de lentejas (400 g escurridas)
100 g de cebolla (media cebolla)
75 g pimiento rojo (un cuarto del pimiento)
75 g pimiento verde (un pimiento)
75 g zanahoria (una zanahoria)
1 lata pequeña de maíz dulce (140 g escurrido)
4 huevos (o solo las yemas si queréis un plato bajo en histamina)
aceite oliva virgen extra
vinagre (opcional)
sal

Utensilios

Escurridor o colador
Tabla de cortar
Cuchillo
Ensaladera
Cazo

Paso a paso

1. Ponemos a cocer los huevos en el cazo con agua, desde que empiece a hervir son 10 minutos. Siempre los añadimos con el agua fría para evitar una variación de temperatura muy grande y que se rompa la cáscara. Además le echamos un chorrito de vinagre y una pizca de sal para evitar que se salga la clara. 🙂
2. Vaciamos el bote de lentejas en un escurridor. A lo mejor necesitas una cuchara o un tenedor para ayudarte a sacar las que se quedan en el fondo.
3. Nosotras siempre aclaramos las legumbres que compramos cocidas para eliminar el exceso de sal, así que ponemos el escurridor debajo del grifo y ¡a aclarar! Cuando estén escurridas las ponemos en la ensaladera.
4. Pelamos la zanahoria y la limpiamos junto a los pimientos. Picamos toda la verdura: pimientos, zanahoria, cebolla y la echamos en el ensaladera.
5. Escurrimos el líquido de la lata de maíz y la añadimos a la ensaladera.
6. Pelamos los huevos una vez que estén cocidos. ¡Cuidado no te vayas a quemar! Y los añadimos cortados en trocitos. Si quieres un plato bajo en histamina en lugar de echarlo entero, echa solo la yema como hago yo. La clara se la come a bocados mi chico jijiji ¡le encanta!
7. Una vez que está todo juntito le añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y un puñado de sal. Si tú quieres puedes echarle el vinagre que más te guste.

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Cordero asado con patatas

¡Hola de vuelta a tod@s! Espero que vuestras vacaciones hayan sido tan buenas como las nuestras, por supuesto han sido cortas, pero muy buenas. Volvemos a la carga, que me ha costado mucho ponerme a cocinar de nuevo.

Cuando en otra entrada os contaba que yo de pequeña comía mal, muy, muy mal, no os podéis hacer una idea de hasta dónde llegaba mi capacidad de rechazar la comida…  Mi madre siempre cuenta que se me hacían bola hasta los fideos de la sopa; así que os podéis imaginar lo que me pasaba con las carnes… Pero había una curiosa excepción, una carne que siempre me gustó y disfruté comiendo (y lo sigo haciendo), el cordero. Sí, sí, de pequeña era una niña muy lista, y me encantaba el cordero, ya fuesen chuletitas fritas o asado, y si ya me dabas un muslo “para chupar” y poder comerlo con las manos, disfrutaba como lo que era, una enana.

Os dejo la preparación de un plato muy típico de nuestra cocina y ¡para chuparse los dedos! Continuar leyendo “Cordero asado con patatas”

Guisantes con jamón

Hace unas semanas me diagnosticaron Déficit de DAO (diamino oxidasa), que es una encima que degrada la histamina a nivel intestinal. Así que me toca cambiar mi alimentación. A partir de ahora tendré que comer una dieta baja en histamina, muy estrictamente el primer mes. Con el paso de los meses parece ser que podré darme algún caprichito 🙂

Algunas de las cosas que me han prohibido son los cítricos, cualquier cosa precocinada o con aditivos, el alcohol, los alimentos fermentados, los lácteos, el tomate, el aguacate, el vinagre… Así que ya no veréis en mis recetas ninguno de estos alimentos. Llevo solo 3 días con la dieta y pensaba que iba a ser peor pero por ahora está siendo bastante llevadero.

Como puedo comer guisantes y me dejan comer jamón serrano o ibérico 2 veces a la semana… ¡vamos a disfrutarlos! Continuar leyendo “Guisantes con jamón”

Lomos de merluza con verduras en papillote

Me encanta el pescado desde siempre, pero reconozco que nunca me ha gustado cocinarlo porque en mi casa no hay extractor ni posibles corrientes de aire y se queda oliendo a él durante días. Sin embargo, con este método los aromas se conservan dentro del paquete del papillote y a la vez queda muy jugoso.

El papillote es una técnica de cocina que consiste en hacer un paquetito con lo que quieras cocinar y luego hacerlo en una sartén o en el horno. Para mí la ventaja principal es que la comida no se va deshidratando mientras se hace, quedando realmente jugosa. En esta receta he usado papel albal, pero también podría utilizarse papel o plástico para hornear.

Podéis encontrar recetas con muchos tipos de pescado. ¡Animaros a probarlo y no os dejará indiferentes! Continuar leyendo “Lomos de merluza con verduras en papillote”

Pasta con espinacas y queso Roquefort

El plato que os traigo hoy me encanta, de verdad, de mis favoritos. Mi hermana Almudena me enseñó la receta y es una de mis formas preferidas de tomar verduras. Sí, sé que las espinacas pierden bastantes propiedades al cocinarlas, pero oye, mejor así que de ninguna manera, ¿no? Tened en cuenta que, aunque mi paladar ha mejorado bastante, aún hay cosas que no me gusta demasiado comer, véase legumbres, verduras y pescados; así que cualquier receta que me ayude a comer mejor y más sano, ¡¡yo encantada!! Continuar leyendo “Pasta con espinacas y queso Roquefort”

Pollo al limón de la madre de Fran

Aunque con este nombre pueda parecer el típico pollo al limón de los restaurantes chinos, no, no lo es. Sobre todo porque lo publicamos para particpar en el reto untaperderechupeteTS de La Cocina Typical Spanish.

LogoLaCocinaTSEsta receta es una de esas maravillas que pasan de generación en generación. En nuestro caso nos enamoramos de ella en una de tantas comidas familiares de domingo. Nos la enseñó nuestra madre, a ella su compañero de trabajo, Fran, y a él su madre.

¡Es una receta deliciosa! El pollo queda muy muy jugoso y el ácido del limón y las sabrosas especias le dan un toque que no deja a nadie indiferente. ¡Tenéis que probarlo! Continuar leyendo “Pollo al limón de la madre de Fran”

Lombarda con manzana y pasas

Lo primero que llama la atención de la lombarda es su color, de un morado intenso, que la diferencia del resto de las coles que solemos consumir, pero eso no hace que su sabor ni sus propiedades nutricionales sean menores.

Aunque yo la empecé a preparar hace muchos años para variar un poco las verduras de una dieta, esta receta nos la empezó a hacer mi madre hace no mucho tiempo y no tiene nada de dietética. A mí las pasas no me han gustado nunca, pero reconozco que sin ellas la receta no sería la misma, así que el plato de mi chico suele convertirse en “pasas con lombarda y manzana”. Probadla y veréis que su sabor dulzón merece la pena. Continuar leyendo “Lombarda con manzana y pasas”

Arroz con champiñones

Ayer pensé en hacer para la cena atún con tomate pero cuando abrí la nevera y vi que tenía un pimiento y una caja de champiñones que llevaban ya 3 días en la nevera, me di cuenta de que algo tenía que hacer con ellos.

Lo bueno del arroz es que le puedes echar cualquier cosa y te quedará estupendamente. Es así de agradecido 🙂 Continuar leyendo “Arroz con champiñones”